9/3/11

Llorar semanas enteras...


No, era algo más, una emoción que solo había sentido antes en una ocasión, una sensación de algo inevitable que sentía muy profundo en su interior. Ya se daba cuenta de que había cambiado, de que ya era una mujer con todas las consecuencias, de que ya no era una joven. Era la misma sensación que tuviera la primera noche en esa habitación...Era irrevocable, tan irrevocable como su amor por el y, por lo tanto, tenia que ser bueno.

2 comentarios:

Candelaria dijo...

lo bueno es hacerlo con amor.. lo mio ya no es bueno. jaja (no se de que pingo me rio! es triste!) jaja! soy patetica.

Maca dijo...

Somos.. Somos...